Espiritualidad

26
Sep.
2012
4
com.

Cuestión de espíritu

Algunas personas evitan o rechazan el término ‘espiritualidad’ y me pregunto si la razón es que lo conectan con algún tipo de perspectiva religiosa inapropiada para ellos o porque no se ven a sí mismos como seres espirituales en absoluto. Es cierto también que no todos nosotros construimos nuestra realidad con los mismos conceptos. Por ejemplo: mi Abuela no sabe nada de Twitter, sushi, tarjetas de embarque, yoga, música indie o películas en versión original. Estas realidades no son parte de su mundo y posiblemente nunca lo serán ya (a no ser que la fuerce a entrar en ellas, lo cual es totalmente absurdo). Así que es posible que ese lado espiritual de la vida tenga nada o muy poco espacio en la vida de estas personas. Y está bien así.


¿Qué es el espíritu al fin y al cabo? Yo pienso, que entre aquellos que utilizamos el término, todos tenemos nuestra propia definición. Para mí el espíritu tiene que ver con el ser más genuino, con la auténtica persona que se encuentra detrás y debajo de todas las demás capas. El espíritu tiene por tanto relación con el alma, la expresión más profunda de la personalidad y la energía de alguien, un aura de vibraciones que comunica información esencial sobre esa persona. Podemos verlo como algo extraño o paranormal incluso pero de hecho podemos sentirlo, queramos o no admitirlo.


Así que vamos a aceptar, al menos durante el tiempo que te va a llevar leer este post, que el espíritu existe y que nuestro ser espiritual es algo real incluso a pesar de su invisibilidad. Teniendo esto en cuenta y de acuerdo con fuentes hindúes, la espiritualidad está basada en 4 leyes principales (para aquellos interesados en la cultura hindi podéis seguir Arise India Forum, sólo en inglés):


1- ‘La persona que llega a nuestra vida es siempre la persona correcta’.

No existen las coincidencias y quien entra en nuestra vida lo hace por una razón, para enseñarnos algo que es importante para nuestra experiencia vital y para nuestro desarrollo. Hay otra idea conectando con ésta: ‘las personas entran en nuestra vida por una razón, durante una estación o para siempre’. Incluso las que se quedan por un corto periodo de tiempo tienen su razón de ser y debemos honrar y aceptar el aprendizaje que nos traen consigo.


2- ‘Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido’.

No hay lugar para pensamientos del tipo: ‘si no hubiese atendido esa llamada telefónica habría salido 10 minutos antes y por tanto no me habría visto envuelto en ese accidente de tráfico’. Cada cosa que nos sucede tiene que suceder así. Algunos pueden llamarlo ‘destino’ y muchos pueden estar en contra de este término (de nuevo, la historia se repite, la resistencia), pero de acuerdo con esta ley, el personaje que interpreta Gwyneth Paltrow en Dos vidas en un instante no tenía tampoco opción, incluso si su mente se negase a aceptarlo.


3- ‘En cualquier momento en el que algo comience, es el momento correcto’.

Ni antes ni después, siempre en el momento preciso cuando estamos preparados para ello. Así que cuando decimos que algo nos está llevando mucho tiempo, que vamos muy despacio, que somos lentos o que no estamos obteniendo los resultados que esperábamos a esas alturas, estamos de hecho renegando de esta ley. Todo es perfecto como es y no tenía que haber sucedido de ninguna otra manera (y esto me hace pensar en dos conversaciones que he mantenido recientemente con dos queridos amigos y colegas. Sr Nutini, simplemente déjalo ser, amigo, todo está bien como está y vas muy bien; y @logropersonal, enhorabuena por todos los progresos; estás llegando a donde tienes que llegar a tu ritmo, que es el mejor ritmo para ti).


4- ‘Cuando algo termina, simplemente termina’.

Y cuando lo hace deja espacio y energía para algo nuevo. Nuestro papel es dejar ir para permitir la entrada de lo nuevo. El concepto budista de ‘desapego’ conduce a la libertad individual y a la paz mental, entre otras cosas porque en la mayoría de las ocasiones no está en nuestras manos el controlar cuándo llega el fin de cada cosa. Dalai Lama dice que “el apego es el origen y la raíz del sufrimiento, por tanto, es la causa misma del sufrimiento”. Se trata de aceptar en lugar de luchar en contra, de fluir en lugar de reaccionar ante los movimientos de la vida. Nada dura para siempre. Todo está expuesto al cambio constante.

Estas 4 leyes tienen muchísimo sentido para mí y puedo aplicarlas al análisis de cualquier ejemplo que tome de mi vida. En realidad no se trata de diferenciar entre religiones porque la espiritualidad real puede ser cristiana, budista, musulmana o atea. Podemos ver y sentir un espíritu verdadero, e incluso uno falso, detrás de cada una de esas etiquetas. Jesucristo y Buda comparten el mismo espíritu y todos podemos vivir juntos como uno. Todo está bien así. Es simplemente cuestión de ser y dejar ser.