30
Mar.
2016
4
com.

¿Rendición o cambio de estrategia?

Ilustración de Beatriz Martín Vidal



La semana pasada me la tomé de descanso en el blog, porque estaba cansada, necesitaba desconectar y además era semana santa (pagana para mí), así que no necesitaba más excusas.

Pero, ¿y hoy? ¿Y esta semana? Sigo cansada, arrastro un resfriado que me ha tenido dos días fuera de juego prácticamente y además, ando cuestionándome qué estoy haciendo y cómo lo hago, con qué resultados y si me está compensando la inversión. 

Estaba por no subir nada hoy al blog tampoco. No andaba de humor, lo que tenía almacenado para estos casos no me vibraba y seguía con mi runrún interno. ¿Merece la pena todo esto? ¿Cuánto me está costando y qué obtengo a cambio? 

Es duro trabajar por nuestra cuenta, tirar de contactos propios y sobre todo de tiempo y energía que a menudo le quitamos a nuestras horas de descanso y a nuestra familia, amigos y aficiones. Trabajamos mucho, más que cuando teníamos trabajos por cuenta ajena y nos sentábamos 8 horas en la silla con ruedas de aquella oficina, pero el dinero no llega a la cuenta bancaria como entonces y los gastos resultan a menudo ser mayores que antes. ¿Cómo nos salen las cuentas? ¿Cómo hacemos para recargar energía?

Y eso sólo por hablar de lo más evidente y directo, porque existen también otras connotaciones más sociales o incluso familiares que a veces funcionan como lastre en el desarrollo y avance de un emprendedor o trabajador autónomo. Bueno, dejémoslo ahí de momento.

Yo para recargarme necesito desconectar y tomar cierta distancia, y esto que suena fácil a mí se me antoja una labor casi imposible.

¿Por qué? Porque me debo a mis tareas diarias y semanales, ésas que yo misma me he puesto. Las incursiones en las redes, los correos, el artículo del blog, el boletín mensual, las colaboraciones con otros profesionales, los talleres, las charlas gratuitas. Por encima de todo a las citas con mis clientes, a la preparación de las sesiones y a la redacción de los informes posteriores. A las lecturas y visionado de videos que son para mí horas de estudio, de aprendizaje y plataforma de crecimiento. A la asistencia a conferencias, charlas, talleres y cursos de formación en los que seguir reciclándome y ampliando mirada...

De verdad os lo digo: un trabajazo. Muy satisfactorio, sí, apasionante y motivador, pero me doy cuenta que a menudo es tremendamente cansado y, de momento, con menos fruto en términos de resultados del que me gustaría. Un fruto que se traduce en dinero, por supuesto, pero también en puertas que se abren, en interacción y participación, en visibilidad y presencica...

Estoy justo estos días hablando de ello con una de mis compañeras-colaboradoras más cercanas y de pronto me cae del cielo este artículo de Andrés Pérez Ortega (un tipo fabuloso, claro y honesto que habla de marca personal), que me dice: "
quizás es el momento de revisar la estrategia de visibilidad". 

Pues sí, Andrés, va a ser eso. Llegó el momento de revisar mi estrategia. De visibilidad y de todo.

Revisar. Visualizar. Reorganizar. Mirar atrás y adelante. Replantear. Deshechar. Incorporar. Dejarme sentir y hacer en consecuencia, sin aferrarme excesivamente a lo de antes, flexible y abierta a lo nuevo. Haciendo gala de aquella resiliencia de la que hablábamos...

Cerca de nuestra casa, en una ventana del edificio de enfrente, se ha instalado una familia de cernícalos. Son tres. Preciosos. Llenos de vida. Los oigo por las mañanas cuando amanecen y levantan el vuelo para comenzar su día, y a media tarde cuando se empeñan en su labor de caza. A veces me acomodo en la terraza y los miro un rato, hasta que me canso o más bien hasta que desaparecen. Hoy nos sentamos el Capitán y yo a verlos, después justo de haber tenido una conversación sobre nuestro presente y nuestro futuro. Y me vino a la cabeza la frase de la ilustración: algunos pájaros nacen ya con sus alas y otros tenemos que ir fabricándolas a medida que crecemos, mejorándolas según avanzamos, rediseñándolas. No hay nada raro en ello. De hecho es bien natural. Es lógico. Es saludable. 

Es parte del cuidado continuo que requiere nuestra tarea

Eso es lo que tengo para traer hoy. Y no sé si volveré el miércoles que viene, ni si volveré. Y si lo hago, no sé cuándo ni cómo. Sé que me toca revisar estrategias, dedicarle un tiempo a mis ajadas alas. Están necesitadas de cariño y de mejoras, las pobres. Y yo empeñada en tenerlas funcionando a destajo, sin descanso. Y ellas sin quejarse, respondiendo lo mejor que iban pudiendo.

Es tiempo de poner freno, de decir que no a algunas cosas y que sí a otras, de afinar los sentidos, de alimentar la intuición, de planear sin esfuerzo.

Es tiempo de volar con alas renovadas.

 


"Resiste
a quien construye una casa pequeña
y dice: «Aquí estoy bien».
Resiste a quien vuelve de nuevo a la casa
y dice: «Gracias a Dios».
Resiste
el tapiz persa de los edificios,
al hombre de baja talla de la oficina,
a la empresa de importación y exportación,
a la educación estatal,
al impuesto,
incluso a mí que te hablo.

Resiste
a quien saluda desde la tribuna horas
interminables en los desfiles,
a esa señora estéril que reparte
estampas de santos, incienso y mirra,
incluso a mí que te hablo.

Resiste otra vez a todos los que se llaman grandes,
al presidente del Tribunal de Apelación. Resiste
a la música, a los tambores y a los desfiles de bandas,
a todos los congresos superiores en que parlotean,
toman café congresistas, consejeros,
a todos los que escriben discursos sobre su época
junto a su estufa de invierno,
a las adulaciones, a las bendiciones, a las muchas reverencias
de oficinistas y cobardes ante sus sabios jefes.

Resiste a los servicios de relaciones exteriores y pasaportes,
a las terribles banderas de los estados y a la diplomacia,
a las fábricas de materiales bélicos,
a los que llaman lirismo a las hermosas palabras,
a los cantos de guerra,
a las dulces canciones con trenos,
a los espectadores,
al viento,
a todos los indiferentes y a los sabios,
a los otros que aparentan ser amigos nuestros,
incluso a mí, resiste incluso a mí que te hablo.

Entonces, podremos acceder seguros a la Libertad."



('Resiste', de Mitjalis Katsarós)


 

Comentarios (4)

Imagen de Inma

Inma dice:

06/05/2016 - 11:42

Hay gente que te leemos y que tu ni siquiera conoces. Solo quería darte ánimo y vuelvas o no, gracias por tus entradas de blogs, han sido inspiradoras y reveladoras en muchas ocasiones. Ánimo!! Escuchate y haz lo que tu ser interno te diga. Un beso de una tus lectoras.
Imagen de Gloria

Gloria dice:

06/05/2016 - 13:01

Muchísimas gracias por ese comentario, Inma. Te lo agradezco de corazón y te envío un abrazo inmenso.
Imagen de Rosa Maria

Rosa Maria dice:

10/05/2016 - 21:23

Suscribo todo el comentario de Inma.
Imagen de Gloria

Gloria dice:

12/05/2016 - 17:35

Te agradezco enormemente, Rosa María. Gran abrazo.

Deje sus comentarios