18
Jul.
2012
2
com.

La partida

 

Si realmente quiero conseguir algo yo pongo de mi parte para lograrlo, quizás no todo o no siempre todo: me gusta dosificar teniendo en cuenta las circunstancias. Luego, si tiene que ser será, y si no sucede entiendo también que así debe ser. Yo no manejo todas las cartas, sólo las que me tocaron en suerte.

No lo sé todo de ti ni de nadie, pero cuando te miraba a los ojos al conocernos, cuando escuchaba lo que me decías lo hacía desde la objetividad y no sólo desde la esperanza. Así supe que tu mirada decía mucho más que tus palabras y que las que estaban por decir llegarían exultantes y grandiosas algún día. Y mientras tanto la luz de tu mirada decía lo que tú callabas y yo lo escuchaba feliz y simplemente sabía. Sabía lo que eras y aquello que nunca serás. Sabía qué equipaje arrastrabas en tu maleta de ruedas, qué era lastre y qué imprescindible. Yo nunca quise cambiarte ni tú a mí tampoco. Nos hemos aceptado tal y como somos, desde el respeto profundo y la amistad verdadera. No te necesito para ser y sin embargo gracias a ti soy mejor persona. No me hace falta ningún contrato para reforzar o rubricar ninguno de nuestros proyectos conjuntos. Sólo necesito asirme a esa mirada, de vez en cuando, y respirar profundo para recordar (a veces se me olvida por la prisa, por el ansia de vivir más y más rápido) que todo está claro y que está bien así.

Sé que cartas llevo y que el ritmo de la partida no depende sólo de mí porque somos muchos los que jugamos. No tengo prisa, sólo ganas. Y la certidumbre de que vamos a ganar esta mano. Y así se juega de otra manera, claro.
 

Comentarios (2)

Imagen de LOLA ALBERDI

LOLA ALBERDI dice:

31/07/2012 - 11:32

Otra vez, sublime! Lo mejor: no tengo prisas, sólo ganas.
Imagen de Gloria

Gloria dice:

01/08/2012 - 10:44

Gracias Lola, bonita ;-) Sin prisa pero sin pausa, ¿verdad? Abrazo.

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