02
Oct.
2013
4
com.

Paciente espera

And the love that loves the love that loves to love, del pintor americano Joshua Meyer.


Cada día soy más y más consciente de lo mucho que me toca aprender si quiero estar mejor conmigo misma y ser mejor de lo que soy, si mi objetivo es vivir serena y sentirme feliz.

Y como tengo mucho trabajo por delante hoy voy a mencionar sólo un par de cositas, dos pequeños detalles objeto de mi aprendizaje que últimamente se me revelan más claros y que a menudo, llegan entrelazados, como dos amantes profundamente entregados: son la aceptación y la paciencia.

 


Expecting, de Joshua Meyer.


Suprimir el dolor, quedarme dormida, meditar sin esfuerzo, hacer ejercicio, encontrar pareja, ascender de puesto, cambiar de trabajo, conseguir un aumento de sueldo, viajar a New York City, cerrar un acuerdo, lograr el compromiso de un cliente, quedarme embarazada, recibir una llamada, obtener el perdón de alguien querido, perder peso, pintar el piso, cambiar de casa,…


Yo me creía paciente hasta que comencé a darme cuenta de que esa paciencia mía estaba condicionada, que podía ser paciente si estas cosas sucedían conforme a mi ritmo y estilo pero que si no era así me invadía la frustración, el enfado, la desesperanza. Eso, amigos míos, no es ser paciente. Eso es serlo sólo cuando la música suena a mi son. Y mi son no es el predominante siempre.
 

Pause, de Joshua Meyer.


Soy impaciente cuando quiero algo ya, aquí, ahora, sin demora, o simplemente justo cuando yo lo quiero porque así lo he planificado. Y evito pensar que ese algo también tiene su propio ritmo y su estilo, que pueden ser diferentes al mío, y que si realmente lo quiero, sabré aceptar sus necesidades, ser paciente para dejarle espacio y que se desvele.

Así que ahí estamos todos, interactuando, conectados; por eso muy a menudo lo que quiero depende no sólo de mí sino de la participación de otros y me esfuerzo por llevarlos a mi terreno para lograr salirme con la mía dejando de respetar así su tempo.

Y no me doy cuenta de que, además de todo eso, de mi ritmo y del ritmo del otro, la Vida tiene su propio pulso, uno que late incansable a pesar de todo y de todos, a pesar de mí y de mi especie, tomando decisiones a unos niveles tan profundos que ni transitando varias vidas conscientes podría yo llegar a entenderlos.

Así que, como descubrí hace unos meses, mi primera victoria es rendirme ante la Vida. Aceptar su pulso. Dejarla ser. Desplegar una auténtica paciencia. Confiar en que lo que tiene que ser será y en que, lo que no acabe siendo, también tiene que ser así. Y todo es perfecto y tiene sentido como es y yo lo hago siempre lo mejor que puedo. ¡Confiar! ¡Qué hermosa realidad!

 

Things so small, by Joshua Meyer.


Cada día más consciente, sí, algo más paciente y mucho más abierta a la aceptación. Confiando. Más tranquila y equilibrada, con mis deslices y mis debilidades a la vista a menudo; siempre siendo más yo y, por tanto, más feliz a cada paso.

Paciencia y aceptación son dos de mis asignaturas de nuevo en este curso. ¿Cuáles son las tuyas?

 


 

¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?

¿Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?

¿Bajo las trenzaduras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido,
ni en la gruta que vuelve mi alarido?

¡Oh, no! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!

¡Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!


(Volverlo a ver,
de Gabriela Mistral)

Comentarios (4)

Imagen de Rocío

Rocío dice:

03/10/2013 - 10:36

Gloria, además de encantarme la llamada, tan necesaria, a trabajarnos la aceptación y la paciencia en nuestra vida, me han sorprendido maravillosamente los cuadros que has elegido para esta entrada. ¡En el primero, me parece verte a tí pintada! Muy bonitos!!!
Imagen de Gloria

Gloria dice:

03/10/2013 - 15:52

¡Ay, amiga, qué bueno! ¿Sabes que yo tuve la misma impresión? Me pareció curiosísimo. Y sí, son bellísimos. ¡Abrazo enorme de grande, bonita mía!
Imagen de Jesús Q

Jesús Q dice:

03/10/2013 - 10:59

Si lo piensas bien, mi querida Gloria, estamos hablando de la gestión de las expectativas, de los efectos de nuestras actuaciones. Haz lo que tengas que hacer, y lo que tenga que venir, vendrá.
Imagen de Gloria

Gloria dice:

03/10/2013 - 16:05

Interesante, Jesús, que tú lo veas desde esa otra posible arista, aunque realmente para mí no está relacionado con la gestión de las expectativas. Eso sí, hagamos todos lo que nos corresponde hacer, ¡sin duda! Que nadie más va a hacerlo por nosotros. Un abrazo, compañero.

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