17
Feb.
2016
0
com.

10 preguntas que pueden cambiar tu vida

De nuevo, siento no tener referencia de la autoría de esta imagen. Pero me encanta y le va pintada al contenido. ¡Pido disculpas por mi ignorancia!



Semanas atrás escribía sobre las preguntas poderosas, ésas que nos hacen llegar a conclusiones valiosas y trascendentes. También os he contado alguna vez que sigo a Seth Godin porque a menudo sus reflexiones me inspiran y me ponen a reflexionar.

Hace unos días recibía en mi bandeja de entrada uno de esos mensajes directos, casi telegráficos de Godin que van directos al grano. No se anda con giros lingüísticos ni con intricadas vueltas de tuerca. Sin introducciones me lanza 10 preguntas, 10, que, de contestarlas con honestidad y valentía, van a traerme información valiosa o como poco, interesante. Veremos…

Algunas ya me las había hecho en algún momento, otras me sorprenden por novedosas. Hoy quiero compartirlas aquí por si pueden inspiraros o haceros reflexionar a vosotros.

Advertencia: si nos cuesta trabajo responder a algunas, ¡no desesperemos! Por lo visto, justo esas preguntas cuyas respuestas se nos resisten y que necesitan más tiempo de reflexión por nuestra parte son las que nos lleven a lugares interesantes de verdad. Aparentemente…

Me da que esto va ser algo así como hacer uno de aquellos test que nos lanzaban las revistas de adolescentes (o que yo consumía siendo adolescente). Sólo que aquí hay que dejarse sentir un poco más, reflexionar más profundo, no hay opciones a) b) c) y d) entre las que elegir ni puntos que sumar al final para comprobar un resultado de entre tres posibles. Aquí nuestras respuestas serán más elaboradas y nos llevarán seguramente a nuevas preguntas que desemboquen en nuevas respuestas y así…

¿Te atreves? ¿Sí?

Toma papel y lápiz y date unos minutos para cada pregunta y respuesta. Dedícate un tiempo.

Aclaración: las preguntas son de Godin y las explicaciones mías. No nos lo tengáis en cuenta a ninguno de los dos ;-)

Comenzamos…


1- ¿Qué haces que sea difícil?

Tal vez es algo que a ti no te resulta especialmente complicado, que haces sin demasiado esfuerzo incluso, algo que disfrutas o que desarrollas con gusto, con placer incluso pero que para otras personas puede ser todo un logro, un imposible, algo inalcanzable. ¿Qué es eso que tú haces y que a muchos nos resulta complicado?


2- ¿Qué es eso que haces y que los demás creen que sólo tú puedes hacer?

Eso de sólo tú es un decir, claro, porque seguro que en el mundo hay muchas personas que pueden hacer algo que nosotros también hacemos. Pero como nosotros lo hacemos, así, con ese acento y ese toque, nadie más puede hacerlo. Ya sea un bizcocho de naranja, un masaje de pies o una traducción técnica. Todos y cada uno de nosotros somos únicos así que eso que hacemos, aunque otros también lo hagan, nosotros lo hacemos de un modo especial, y ese toque nuestro marca la diferencia. ¡Y lo sabes!


3- ¿A quiénes conectas?

A menudo somos aglutinadores de otras personas y los encuentros, eventos, reuniones y celebraciones suceden principalmente porque nosotros hemos movido los hilos, motivado y puesto el mecanismo en marcha. ¿Quiénes son esas personas a las que somos capaces de unir? ¿Y qué logramos a partir de esas conexiones? ¿Qué ganamos nosotros y qué ganan ellos? ¿Cómo nos enriquecemos todos a través de esta conexión? Puede ser monetariamente o no, ya me entiendes ;-)


4- ¿Qué dicen los demás cuando hablan de ti?

Conocer esta respuesta tal vez requiere de cierta madurez emocional, para tomar no sólo lo hermoso que los otros pescan en nosotros, nuestros dones y atributos (algo que a veces también es difícil hacer, porque andando como andamos muchos tan cortos de auto-confianza y con la autoestima más bien baja, nos cuesta tomar los piropos o alabanzas que nos dedican, nos sentimos incómodos incluso, no merecedores, y esto tenemos que cambiarlo, mi gente), sino también lo que les molesta, les duele o les hace sufrir. Nuestros defectos y delibilades.

¿Sabemos cuáles son? ¿Se siente el otro libre para compartirlos con nosotros? ¿Nos sentimos nosotros lo suficientemente fuertes como para preguntarle y sobre todo para encajar lo que sea que nos tenga que decir? Cuestiones espinosas…

Lo hermoso necesitamos saberlo porque en ello radica nuestra fortaleza; lo espinoso o feo porque ahí es donde podemos incidir para seguir mejorando. Así que, ¡todo nos va bien!


5- ¿De qué tienes miedo?

Bueno, aquí cabe todo: desde el monstruo de las galletas hasta las arañas, pasando por los extremismos políticos, las noches de tormenta eléctrica cuando te sorprenden al volante, la posibilidad de enfermar o de morir en soledad, el dolor físico, las alturas, los nazarenos, la cuenta en números rojos, la marcha de nuestros seres queridos, viajar en avión, la velocidad, las cartas del banco en el buzón de casa, la oscuridad… Qué se yo, ¡hay tanto que nos asusta a las personas!

Es saludable e incluso necesario conocer nuestros miedos, ponerles cara, situarlos en nuestro mapa o escenario. Así podemos reconocerlos cuando se acercan y darnos cuenta de cuáles son superables, cuáles estamos dispuestos a encarar e incluso cuáles de entre ellos no son miedos en realidad o no lo son nuestros. Entonces podremos liberarnos de ellos porque a menudo la mayoría nos están limitando, evitando que despleguemos nuestros tesoros y atributos. ¡Y eso es un coste que no podemos permitirnos!


6- ¿Qué es un recurso escaso? (“What's the scarce resource?”)

Aquí tengo muchas dudas porque no acabo de entender la pregunta…

En inglés algo calificado con el adjetivo “scarce” (escaso, exiguo) es algo que no existe en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades y deseos de todos los seres humanos. Por lo que he leído, ese adjetivo antepuesto a la palabra “resource” (recurso) conforma un término que se utiliza especialmente en economía de mercado, donde un vendedor ofrece un producto a un comprador que lo adquiere a través de un intercambio monetario. 

¿Qué nos está preguntando Godin aquí? ¿Podéis ayudar los bilingües, los economistas o los conocedores del marketing que leáis esto?

A mí me parece que no existe tal cosa. Un recurso escaso… No lo veo, no lo encuentro, no se me ocurre. Tal vez tenga que seguir pensando en esta pregunta unas semanas más…

Aunque, ¡un momento! ¿Valdrán realidades abstractas e incontables como la paciencia, el respeto o la empatía? Porque ésos sí que me parecen recursos escasísimos en estos tiempos que vivimos… 

¿Cómo lo entendéis vosotros?


7- ¿A quién intentas cambiar?

Sí, reconócelo; siempre hay alguien a quien nos empeñamos en animar para que modifique su conducta, sus maneras, su dirección… Pueden ser los hijos, la pareja, los padres, los hermanos, los alumnos, los compañeros de despacho, los socios… ¿Quiénes son en tu caso? Podemos ponernos un poquito pesados procurando moldear al otro conforme a nuestra visión, ¿verdad? O padecer que alguien lo intente con nosotros.

Y en otro sentido, cuando hablamos de nuestro trabajo o misión, ¿sobre quiénes pretendes tener un impacto positivo? Porque a través de nuestro trabajo podemos modificar a las personas y por tanto, al mundo. Tal vez no es algo que nos propongamos de entrada pero sí podemos lograrlo a cada paso, incluso sin pretenderlo. Nuestras maneras de hacer y eso que hacemos, ¿sobre quiénes impactan?


8- ¿Qué pinta tiene el cambio?

Esto es interesante, porque, ¿cómo sabemos que alguien o algo ha cambiado? ¿Cómo sabemos que nosotros hemos cambiado?

Es fácil cuando lo que cambiamos es el color del pelo, los zapatos o el trabajo. Pero si se trata de realidades más sutiles o incluso abstractas, como las que antes mencionaba, ¿sabemos a qué huele o cómo sabe el cambio? ¿Podemos reconocerlo cuando lo tenemos delante? ¿Qué detalles nos harán ver que hemos cambiado o que algo/alguien de nuestro entorno lo ha hecho o lo está haciendo? Importante, para valorarlo como se merece y para poder acompañar convenientemente.


9- ¿Echaremos en falta tu trabajo si dejas de hacerlo?

Eso que tú haces con tu estilo y acento propios, eso que otros miles hacen también aunque nadie lo hace con el toque que tú le das, ¿va a dejar  huella en alguien?

Siempre habrá otras pastelerías, a montones en cualquier ciudad, en mi zona, con precios más altos o más bajos, con mayor o menor oferta de producto, pero como aquella pequeña pastelería belga donde vendían aquellas tartas caseras hechas con fruta fresca, regentada por aquella hermosa familia (esposo, esposa y dos niños divinos) y con el cariño que aquella mujer ponía en atender a sus clientes… Como aquella no he conocido ninguna. La recuerdo siempre y siempre la voy a extrañar.


10- ¿Qué defiendes?

Hay causas que nos motivan, realidades que nos mueven y por ellas movilizamos también energías, recursos y personas. A veces desde la militancia más activa, otras desde una contribución tal vez más discreta, aunque siempre y a nuestra manera, comprometida.

Para ello nos servimos de gestos, palabras, aportaciones. Pero todos nos sentimos sensibles ante algo en particular, y ese algo constituye un área importante de nuestras vidas; sobre ello recae mucha de nuestra emoción y a menudo tremendo entusiasmo también.

¿Qué es eso que a ti te mueve y te motiva y a lo que dedicas parte de tu energía y tiempo aún sin sacarle ni un céntimo de beneficio?


11- ¿Con qué estás contribuyendo?

¡Si eran 10 preguntas! Diréis vosotros que leéis tan atentamente.

Lo sé, a mí también me ha engañado Godin. Se nota que se dedica a esto del marketing… ;-) Dice 10 en el título, “ten questions”, lo podéis comprobar vosotros mismos. Aún así en su listado hay 11 preguntas… Y la última es de vital relevancia así que, imposible suprimirla.

¿Con qué estamos contribuyendo al mundo? ¿Qué es eso que traemos para aportar? Y una vez que lo descubrimos, que ya es tarea complicada, ¿lo estamos de verdad entregando a cada paso?



Ahí quedaron las preguntas.

Lo que no os he dicho (por si no lo conocéis) es que Godin escribe mucho para emprendedores y creativos, para personas que sacan adelante sus propios proyectos y productos. A la luz de esa audiencia, las preguntas que plantea tal vez adquieran otro sentido, pero a mí me ha parecido que, estemos o no dentro de esa tribu a la que él se dirige, emprendedores somos en realidad todos.

Emprender” viene del latín in que significa 'en' y del verbo prendĕre, que significa 'coger'. La primera acepción del DRAE es la de “acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmene siencierran dificultad o peligro.


Entonces, ¿somos o no somos todos en alguno o en muchos momentos de nuestra vida emprendedores? ¿No hemos acometido todos obras o empeños que encerraban dudas o peligros? Una relación de pareja, un hijo, un viaje sin billete de vuelta, la subida a una cumbre, una banda de rock, un salto al vacío, unos patines en línea, una inversión sin garantías de retorno…

Visto así, te animo a revisar de nuevo preguntas y respuestas. ¿Qué respuestas cambiarías o ampliarías?

A mí me parecen una brújula muy valiosa del camino que estamos llamados a recorrer. Tal vez aún no sepamos el cómo. El cuándo es ya, ahora. Porque si le has dado bola a estas preguntas significa que estás ya en el camino.

Enhorabuena. Gracias. Bienvenida :)

 


“Creo en mi corazón, ramo de aromas
que mi Señor como una fronda agita,
perfumando de amor toda la vida
y haciéndola bendita.

Creo en mi corazón, el que no pide
nada porque es capaz del sumo ensueño
y abraza en el ensueño lo creado:
¡inmenso dueño!

Creo en mi corazón, que cuando canta
hunde en el Dios profundo el franco herido,
para subir de la piscina viva
recién nacido

Creo en mi corazón, el que tremola
porque lo hizo el que turbó los mares,
y en el que da la Vida orquestaciones
como de pleamares.

Creo en mi corazón, el que yo exprimo
para teñir el lienzo de la vida
de rojez o palor y que le ha hecho
veste encendida.

Creo en mi corazón, el que en la siembra
por el surco sin fin fue acrecentando.
Creo en mi corazón, siempre vertido,
pero nunca vaciado.

Creo en mi corazón, en que el gusano
no ha de morder, pues mellará a la muerte;
creo en mi corazón, el reclinado
en el pecho de Dios terrible y fuerte.”



Gabriela Mistral

Añadir nuevo comentario